The conversation
(1974) y The rainmaker (1997)
Dos películas hechas a casi 30 años de
distancia que poseen una línea mágica: lealtad, espionaje, ingenio, conducta dirigida
por las convicciones mas arraigas y finales que brillan por su desesperanza.
Estos filmes son un regalo del grande, el maestro y el genio: Francis Ford
Coppola. Para los que no nos atrevemos a llamarnos conocedores del
cine, pero si apasionados de filmes con argumentos, estos dos presentes del
intelecto son una gran opción para mirar otra fase del creador de películas como: El
padrino, Patton y Apocalypse Now.
Acá una breve reseña:
The conversation (La conversación):
Escrita y dirigida por Coopola, refleja la historia de un espía
con una crisis de conciencia. La
historia es ideal para aquellos que disfrutamos de los personajes paranoides y
obsesivos: el trabajo de Harry Caul (Gene Hackman) consiste en descubrir los
secretos de la conversación de una joven pareja; sin embargo, esta situación genera
dos líneas de pensamiento en este espía profesional, por un lado el trabajo pulcro,
perfecto, sin preguntas como se exige en un profesional; por otro lado el temor
que de la información que pueda revelarse en este trabajo sirva como móvil de
un terrible asesinato. Al final todos somos responsables por el fruto de
nuestro trabajo. Con un final tan impresionante como descorazonador; podemos sentirnos reflejados en este
personaje.
The rainmaker (El poder y la justicia):
Interpretada por Matt Damon, el siempre gracioso y agudo Danny
Devito y Mickey Rourke, la obra se basa en una novela del escritor John
Grisman, nos cuenta las peripecias de un polluelo recién salido de la facultad
de derecho y un asistente legal que ha presentado su examen para abogado en 6
ocasiones. Su reto: enfrentarse a una aseguradora de salud en un juicio que
inicia como una negativa a pagar un tratamiento médico y termina en un litigio
de homicidio por negligencia. Las trampas más sucias surgen en este juego de
abogados, los chistes, las lagrimas y los golpes bajos entre los contrincantes
no se hacen esperar. El final es una lección para todos los que salimos de
cualquier carrera: cuando juegas con los grandes, te enfrentas a tiburones
nadando en agua sucia.
http://www.youtube.com/watch?v=DOT3XDLKXBs
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